lunes, 15 de febrero de 2010

BODAS

Una de las cosas que más odio en este mundo es una boda. Y no por el hecho de que la gente se case, cada cual con su vida que haga lo que quiera. Me refiero a la ceremonia, mejor dicho al posterior banquete y celebración.
De unos años a esta parte, la inversión en el acontecimiento es tal, que cualquier boda, parece la coronación de “Carlos V”. Yo creo que en esto, como en tantas otra cosas, el ex presidente Aznar ha sido una pésima influencia. ¿Quien no recuerda, la bochornosa boda de su hija Anita, con ese cardo borriquero llamado “Alejandro Agag”?.
Es impresionante como se suele vestir la gente para la ocasión, y si eres familia directa de la novia o el novio, la cosa sube de nivel hasta lo inimaginable. Aún recuerdo perfectamente los vestidos de las hermanas de mi amiga Luci y en especial el de su madre, tenia tantas piedras y lentejuelas que era imposible no girar la cabeza para mirarla, por no hablar del cardado de pelo, tres veces superior al de “Pitita Ridruejo”.
Lo de las gambas y el marisco del menú, mejor ni lo comento. Lo que es capaz de hacer la gente por una cigala, (daría para hacer una tesis). Pero es el momento, en que después de unas copas de vino, algunos energúmenos empiezan a gritar, “que se besen, que se besen”, cuando se me caen las bragas al suelo por la vergüenza ajena. Podéis pensar que soy una sosa y una rancia, pero yo a este tipo de ceremonias no le veo la gracia ni el buen rollo, por ninguna parte.

miércoles, 10 de febrero de 2010

RONQUIDOS DE RINOCERONTE

Marcos es uno de esos chicos más que guapo atractivo, con una voz profunda y cálida y unas manos grandes y cuidadas. Con semejantes características, me fue imposible rechazar su invitación para cenar el pasado Sábado.
El restaurante elegido fue un acierto (me gustan los hombres que saben sorprender con una buena mesa). La conversación aunque algo trivial, fue bastante elocuente y entretenida y los Profiteroles del postre para llorar de emoción (que ricos).
Tras un par de gin-tonics, ambos empezamos a tener la mirada brillante y el alivido subido.
-¿Te apetece dormir conmigo esta noche?, me preguntó.
Yo que soy de dormir sola y preferentemente en mí cama, no suelo aceptar este tipo de invitaciones, pero hay días que una está más suelta de lo normal y terminé aceptando.
El polvo fue bastante completo y satisfactorio, Marcos es un amante cuidadoso, intenso y experto.
Tras unas cariñosas frases de buenas noches, nos dispusimos a dormir, y al entrar en el primer trance del sueño un ronquido me sobresaltó.
- Oh dios mio, no puede ser, pensé. Pero mi suplica no fue escuchada por el altísimo. La sinfonía de ronquidos y ruidos nasales que emitía aquel hombre, solo se puede comparar con los de un rinoceronte enfurecido o una hormigonera descargando cemento. Evidentemente no pegué ojo en toda la noche. Y por mi cabeza no dejaba de rondar ese famoso dato que asegura que un alto numero de separaciones y divorcios son consecuencia de los ronquidos.

domingo, 7 de febrero de 2010

REBAJAS ¡¡PORCA MISERIA!!

Que rabia me da cuando compro alguna prenda de rebajas y la dependienta me la dobla de cualquier manera, y sin ningún cuidado la mete en la bolsa como si fuera un trapo inservible, ¿pero bueno, es que me la estas regalando o que?, me dan ganas de gritarle. Lo peor son algunas amargadas, la cara de asco que te ponen cuando consigues algún chollo más rebajado de lo normal, parece incluso que les molesta. Que culpa tengo yo de tener un cuerpazo tan bien proporcionado, al que casi todo le queda bien. En especial si la dependienta es bajita y de esas que tiene solo cuatro pelos lacios y sin volumen en la cabeza, la cosa se complica, pues estas incluso te suelen poner pegas a la hora de pagar, las muy brujas. El mundo de las rebajas, si se piensa bien esta lleno de inconvenientes, ropa amontonada de cualquier manera, gente histérica manoseándola de un lado para otro, por no hablar de las colas en las cajas para pagar. Esto me hace recordar que mañana sin falta tengo que sellar el boleto de la lotería primitiva, estos problemas y muchos otros se solucionarían si fuera millonaria.

QUIEN TE HA VISTO Y QUIEN TE VE

Hoy mientras estaba esperando para pagar en la cola del super, he notado sobre mí la insistente y penetrante mirada de un señor, lo primero que he pensado ha sido en si se me estarían marcando mucho las bragas bajo los vaqueros ultraceñidos, pero he descartado rápidamente esa posibilidad al darme cuenta que era a la cara donde miraba y no al culo. De repente se ha acercado y me ha preguntado.
-¿Hola Pura no te acuerdas de mí?
-Pues no, le he respondido, (y juraría que no me he acostado contigo, he pensado)
-Soy Eduardo, salimos juntos en 2º de B.U.P
-Dios mio Eduardo!! pero que sorpresa, cuanto tiempo sin verte.
Eduardo era un chico monisimo, con el que tonteé una temporada en mis tiempos de instituto, agradable y simpático. No llegamos a más ya que en mi vida se cruzó Alejandro y su flamante moto. En cualquier caso, siempre guardé un buen recuerdo de Eduardo. Pero hoy mientras nos saludábamos en el super juro que me ha faltado muy poco para caer de mis tacones desmayada al suelo. Eduardo actualmente con poco más de 35 años, está calvo, barrigón y con unas patas de gallo que le llegan a la nuca. Una pena. No entiendo como es posible que en está época de metrosexuales algunos todavía anden tan descuidados por la vida.

viernes, 5 de febrero de 2010

ACIDO HYALURONICO, RETINOL O BOTOX

Últimamente estoy paranoica con las lineas de expresión de mi cara, yo más que lineas veo arrugas muy profundas, (aunque no lo son). Creo que es consecuencia de encontrarme hace unos días con
Nuria, una ex-compañera de trabajo bastante subnormal, pero mira tu por donde bastante bien colocada y con una nomina, que ya quisiera yo para mí. Tal poder económico le permite
poner cada cierto tiempo en su cara de lerda, mágicas dosis de botox, que la mantienen muy bien estirada, fea, pero estirada. También es cierto que es bastante mayor que yo y con una calidad de piel pésima. En fin una vez más me encuentro en el dilema de si pegarme unos pinchacitos , o seguir siendo fiel al ácido hyalurónico y al retinol, que tan buenos resultados me han dado hasta hora. Creo que después de ver mi saldo y recordar las deudas pendientes por pagar, el botox puede esperar. Que duro es ser pobre.